Diosa


   Su apoteósica permanecía en el cielo cuando ya las luces del sol huyen para dejarla brillar entre tanta oscuridad, una oscuridad que no genera pánico una oscuridad que solo se convierte en vida cuando tú y los otros duermen cuando tú y los otros posiblemente hacen el amor, me alejo de lo coitado del ritmo y las responsabilidades de cada día de las malas experiencias de los problemas existenciales de estos conflictos sociales que me rodean, simplemente para entregarme a ella, en su majestuosidad en su grandeza. Esa apariencia celestial ese reflejo del sol que se convierte en luz para iluminar la noche la única compañía que me queda al terminar un día la única espectadora de mis lujurias de mis lagrimas de mis secretos. Muchos simplemente no notan tu hermosa silueta tu verdadero significado y el poder que ejerces en este mayúsculo universo.
    La presencia de tu ser en una noche donde mi alma se despoja de mi cuerpo y se entrega silenciosa y cautiva a ti diosa mía, tu energía extraordinaria que con palabras no podría explicar un escalofrío en mi cuerpo y ese coito metal que siento solo con verte, la gran madre, la diosa, la venus hasta la propia afrodita se encuentra en ti cierto es que te llaman de mil maneras que te representen de otras mil formas más y aun asi sigues siendo la cara de la una mujer en este universo.  El placer inexplicable de tu compañía en las noches donde solo el cansancio es el producto de un largo día la armonía de tu radiante esplendor. Un magnetismo peculiar tu hipnotizante juego metal, tal cual como una fiera mira con calma a su presa, esa vibra que generas que me invade los pies los senos las caderas que me eriza cada espacio de mi cuerpo que me convierte en tuya. El portal del tiempo en una noche donde siento tu magia donde me encuentro conmigo y me observo desde tu reflejo, donde me hago el amor donde me encuentro plena orgásmica lujuriosa. La noche donde generas tu ritual mientras otros se entregan en un ardiente frenesí, tù y tu inacabable luz, tú y el poder que el universo te otorgó, tú y tu lujuriosa existencia, tú mi diosa mi única luz.

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